Acertijo forestal 3: por dónde anillar los árboles

En algunos casos, cuando se quiere matar (o debilitar) un árbol y no es posible cortarlo, se opta por anillarlo. Es decir, se hace un corta de unos centímetros de profundidad que corte la circulación de la savia, provocando su muerte.

Se han creado incluso herramientas pensadas en este trabajo, pero como es una tarea poco común, se suele hacer con las tradicionales, como el hacha o incluso la motosierra. Pero siempre queda la duda de si conviene anillar al pie del árbol o a la altura del pecho. En ambos casos, si el trabajo se hace bien, el árbol morirá. Hacer el corte más arriba parece ser más eficaz porque hay que agacharse menos y el tronco es más delgado.

La pregunta de este mes: ¿en qué casos sería aconsejable anillar al pie del tronco?

Reflexiones de un viejo ambientalista

Alexander Bonilla es un costarricense muy conocido por su posición en defensa del medio ambiente. En 1989 la ONU le concedió el premio Global 500 por su contribución a la educación ambiental desde los años setenta.

Hace un par de años publicó un artículo en el diario Nación cuyo contenido comparto ampliamente. En España pasó completamente desapercibido, aunque siempre se ha mirado con interés las experiencias ambientales de Costa Rica.

Este es el artículo:

Confesiones de un ambientalista

Mirar adelante sin ser parte del catastrofismo ecológico

por Alexander Bonilla, biólogo

Hace como 30 años decíamos que los bosques de Costa Rica se acabarían en el año 2000-2015. Y nos equivocamos… Hoy los bosques se recuperan gracias al programa de servicios ambientales.

Hace como 30 años combatimos la instalación de un oleoducto porque iba a acabar con la riqueza pesquera y ecosistemas importantes. Lo construyeron en Panamá, cerca de la frontera nuestra. Y nada ha pasado allá. La vida siguió y no hubo catástrofes ecológicas tan graves como lo denunciábamos, en su construcción y operación.

En l972 los Límites del Crecimiento del Club de Roma nos decía que hacia el año 2000 llegaríamos a los límites del crecimiento en Planeta Tierra, que a finales de siglo muchos de los recursos naturales se acabarían….Y aquí estamos. Hubo constatación científica que se falló en las predicciones. Esa ecología catastrofista que muchos utilizamos no se cumplió. Ante el concepto Malthusiano del crecimiento exponencial de la población y la destrucción de los recursos naturales nos imponían la necesidad de detener,controlar, el crecimiento de la población. Hoy aquí estamos mas de 6.000 millones de habitantes, y sigue creciendo la población. Vivimos mas años y con mejor calidad de vida, aunque falta mucho por mejorar.

El petróleo. El Informe del Club de Roma nos decía que el petroleo se acabaría en 1990. Y aquí estamos; seguimos dependiendo del petróleo, por lo menos hasta finales del siglo 21. Se nos dijo que los incendios de los pozos de petroleo de Kuwait durarían por años y que el daño ambiental sería irreparable. No fue asi; los apagaron rápido y los ecosistemas se recuperaron . El daño no fue lo predicho por los ambientalistas y “expertos”.

Se nos dijo que no había que usar plaguicidas porque estaban envenenando al mundo. Cuarenta años después aquí estamos y seguimos usándolos. Y no pareciera que se dejarán de usar para abastecer de alimentos a la humanidad, a pesar de que hay muchos que los usan irregularmente y han causado contaminación y efectos en la salud.

Y desde hace 30 años educamos ambientalmente a los costarricenses. Pero cometimos el error de utilizar esta ecología catastrofista e informamos solo de una parte del ambiente, lo ecológico. No profundizamos en lo económico y social. Y aún hoy se sigue con este error. Creamos “ambientalistas” que se oponen a todo, sin visualizar el equilibrio que debe mantenerse en la búsqueda del desarrollo sustentable.

La vida continúa. Y así podríamos seguir enumerando errores basados a veces en predicciones, en programas computacionales. La realidad, al cabo de los años, nos ha demostrado otras cosas. La vida continua y hay nuevas tecnologías para enfrentar los retos del crecimiento.

Ahora bien; no nos arrepentimos de haber participado de esa “ola ambiental”. En aquellos años no se tenían los instrumentos administrativos, judiciales,tecnológicos,de comunicación ,etc. que tenemos hoy. No podemos decir que hay culpables específicos. Todos, incluyendo los medios de comunicación hemos pecado del “catastrofismo ecológico”.

No nos arrepentimos porque lo hicimos basados en la información que se nos brindaba en el momento y bajo un espíritu, por lo menos nuestro, de sinceridad y honestidad. Es posible que nos llevaran al error y a la exageración, pero lo transmitíamos pensando en el bien del país y de las generaciones futuras. Así lo sentíamos.

Hoy al cabo de 30 años y pico de estar en el mundo del ambientalismo, reflexiono sobre mi actuar. Pienso si lo que nos dicen hoy del calentamiento global, y de la crisis futura del agua, realmente será verdad. Cierto que hay situaciones de cambios climáticos; pero sus causas y consecuencias no están tan claras, en cuanto a su magnitud y consecuencias. Todo se hace basado en modelos computacionales, que pueden estar errados, como en el pasado. Hay debates y dudas entre los científicos. Pienso si al cabo del tiempo las predicciones catastróficas serán superadas por la nueva tecnología y descubrimientos, como ha sucedido en el pasado.

¿Habrá realmente una crisis con los recursos naturales o la crisis será de otro tipo ? ¿Será acaso política, militar, de consumismo, de drogas, de desigual distribución de la riqueza y de los recursos naturales, de falta de amor y solidaridad? Porque con solo lo que se gasta en las guerras actuales podríamos salvar de la miseria a casi todos los pobres del mundo; podríamos tener acceso a agua potable y reforestar y recuperar ecosistemas degradados en todo el mundo. En Costa Rica con lo que cuesta un portaviones, un submarino nuclear o un avión de guerra de última generación, solo con eso, consolidaríamos nuestros parques nacionales y reservas; resolveríamos el problema de la contaminación del río Grande de Tárcoles; el problema de la basura, de la vivienda… y muchas otras cosas más…

Mejores métodos. Qué no haríamos con nuestra biodiversidad, educación, investigación, y la sostenibilidad con toda la plata que se gasta en drogas y destruye nuestra sociedad. En fín, no me arrepiento de nada en las luchas ambientales dadas. Eran necesarias en su momento y circunstancias. Unos y otros nos hicimos eco de esa ecología catastrófica. Era lo que nos daban, lo que nos informaban. Hoy estoy convencido que hay que continuar con las luchas ambientales, porque los desafíos son otros y aunque sentimos o nos dicen que el futuro es incierto, tenemos al alcance la tecnología de la computación y los nuevos descubrimientos. Pero esto quiero mantenerlo basado en información real, científica y en las realidades sociales, económicas y ecológicas de los pueblos.

No quiero ser parte del catastrofismo ecológico. Quiero mirar adelante, hacia un futuro promisorio para los que aún no han nacido. En esto soy optimista. Creo que el mayor reto es cambiar la mentalidad de las personas, en todo nivel, pero en especial los que toman decisiones, para que comprendan que se necesita equidad y solidaridad ambiental para con el planeta y los seres humanos. No tengamos miedo al futuro.

Como mensaje de fin de año no está mal. Feliz 2011 a todos. Lucaria


misterios de la estadistica forestal IV: ¿donde están los datos?

Las estadísticas de superficies forestales españolas, y otras, siguen estando dentro de la mediocridad. No me refiero a la calidad de los datos, sino a la de su difusión. Eso me recuerda que últimamente estoy recomendando a mucha gente el siguiente video sobre la disponibilidad de las estadísticas públicas para los ciudadanos que han pagado, vía impuestos, por obtenerlas: video Es fantástico. Dura 20 minutos pero no tiene desperdicio (en inglés con subtítulos en español). Me acaban de decir que salió el otro día en la tele, en el programa redes. En la página que indico hay 4 videos más.

Volviendo a los datos del inventario forestal. Alguien me dice que tiene dificultades para hallar las superficies arboladas en la web del ministerio de medio ambiente español. Yo tampoco los he encontrado.

En la pantalla dedicada al tercer inventario forestal solamente hay un documento con datos provinciales pero muy genéricos, y no por especies. Además ese documento que tiene el encabezado de “principales datos actualizados”, se llama estapridac_04_06_2007.pdf, por lo que parece que tiene ya 3 años. A pie de página pone otra fecha 29/5/2008. No coinciden, pero no parecen muy “actualizados”, pues han pasado 30 meses y no se han incorporado datos nuevos. En el documento siguen faltando informaciones de 4 provincias andaluces, cuyo inventario debía haber quedado cerrado para el 2008 o 2009 a más tardar.

Tampoco encontrarás esa información en la pantalla del segundo inventario. NO hay superficies por especies, uno de los datos que más interés suele despertar a la gente de a pie.
Si quieres encontrar más datos tienes que ir a otra página del ministerio, que parece hecha paralelamente. Está en el enlace de “banco de datos de la biodiversidad”. Allá podrás encontrar bastantes datos del IFN2 (1986-1996), incluyendo los datos de las parcelas.
¿Porqué es posible descargar gratuitamente desde la red los datos del IFN2 y tienes que pagar para que te envíen en CD con los del IFN3? Nadie lo sabe. Tengo mi hipótesis, pero más vale que me calle.

Primavera lluviosa... ¿verano de fuego?

No han solido ser los forestales muy exitosos a la hora de crear nuevos refranes. Tal vez el título de este post, sin los interrogantes que he añadido, podría ser un candidato.

Es opinión generalizada entre los forestales que una primavera lluviosa suele tener como consecuencia indeseada un mayor riesgo de incendios, sobre todo de grandes incendios.  La razón es que la vegetación que se ha desarrollado más esplendorosamente por el agua se acabará secando en verano y habrá mucho más combustible para alimentar los fuegos.

Creo que nadie lo ha estudiado. Si alguien conoce alguna publicación sobre el tema le ruego que nos lo diga. Se trata simplemente de un razonamiento lógico, no comprobado sistemáticamente. Es decir, el material con el que suelen crear los mitos y las mediaverdades.

Quizás sea cierto.  Pero sería bueno comprobarlo.

Este año hemos tenido una buena ocasión. La primavera fue bastante húmeda. Especialmente las primeras tres semanas de junio, cuando las plantas ya están creciendo a velocidad de crucero. Según el AEMET ese mes llovió entre un 50 y un 100% más de lo habitual. Además el verano ha sido muy cálido y seco. Entre julio y septiembre ha llovido un 30% menos de lo normal, que de por sí es una cantidad muy escasa en nuestro clima.

Si fuera cierto algunas zonas habituales de los incendios que han tenido muchas lluvias, como el norte de Galicia, Levante. Andalucía central, incluso Aragón, deberían haber notado alguna influencia de este fenómeno.

Pero la realidad está llena de sorpresas.

He preparado un mapa con la información de las precipitaciones y la de los incendios más importantes. He incluido Portugal, porque allá este año ha sido, a diferencia de España,  ”normal” en cuanto a cantidad e intensidad de incendios. En España ha sido por el contrario muy tranquilo.

Los datos los he recogido de la siguiente manera:

- las precipitaciones a partir de las informaciones del GPCC (del servicio meteorológico alemán, supervisada por la Organización Meteorológica Mundial). Esto me ha permitido incluir a portugal, aunque el grado de detalle es menor que en los mapas de AEMET. Estas informaciones se basan en datos de unas 130 estaciones peninsulares.  La media de referencia es la del periodo 1986-2009, que es el disponible en el GPCC.

- las informaciones de incendios portugueses las he tomado de sus informes quincenales, para los fuegos de julio a septiembre mayores de 100 hectáreas (en total 179 fuegos)

- las informaciones de los incendios españoles los he tenido que extraer de las áreas quemadas detectadas por el EFFIS.  Son en total 24 incendios (he reunido los de un mismo municipio como si fueran un solo incendio)

Y el mapa resultante es este:

hacer click para ampliar

Llama la atención que no parece haber mucha correlación. Incluso algunos de los incendios  se han dado en zonas donde el incremento de las precipitaciones podría considerarse bastante dentro de lo normal, dada la variabilidad natural de este fenómeno.

Soy consciente de que esta no es más que una primera aproximación, pues hay muchos factores que influyen en la distribución de los incendios. Para empezar una de las zonas más “bendecidas” por la lluvia ha sido la cornisa cantábrica en la que los incendios habituales suelen darse al fin del invierno y no verano. También hay que tener en cuenta que el análisis habría que hacerlo a una escala más pequeña.

Pero si hay que hacer alguna conclusión creo que la importancia del factor de las lluvias primaverales, aunque evidentemente debe existir, parece demasiado pequeño como para que se note en contraste con otros factores. O incluso puede que sea de signo contrario al esperado, al reducir buena parte de la época de riesgo de incendios al estar más tiempo verde  la vegetación y atrasarse el periodo de fuerte estío.

Sería bueno que se estudiara esta cuestión con más detalle y no nos limitáramos simplemente a repetir cosas que nos parecen obvias pero que quizás no tengan gran importancia.

Blog al ralentí

Lo confieso. No he podido mantener mi ritmo de uno o dos artículos por semana.

No faltan temas, ni mucho menos. Pero he estado un mes y medio viajando sin parar y tras cientos de kilómetros de pistas y malas rutas, cuando llega el atardecer no quedan muchas fuerzas y ganas de escribir. Además de que en muchos lugares a los que he llegado no había ninguna conexión posible.

Tengo decenas de post iniciados, esperando un repaso o las correcciones oportunas para ver la luz. Prometo una continuación de los artículos sobre Argentina y Chile, sobre la Patagonia y la Puna. Como aun me falta un mes más de viaje, prácticamente desconectado de internet, y sin tener que conducir por rutas de ripio y tierra, iré preparándolos para colgarlos a partir de enero.

Entretanto he completado la respuesta al último acertijo forestal y he dejado un par de artículos más para que salgan mientras estoy ausente de la red.

Feliz año 2011