Durante la semana del 4 al 11 de julio se jugaron algunos partidos de fútbol muy seguidos por la afición. Fue también, según los comentaristas, una de las semanas más cálidas de los últimos tiempos. Los valores de los índices de riesgo de incendio se dispararon. He preparado un resumen para esa semana del índice FWI según el EFFIS (el cálculo de AEMET en España puede ser algo diferente pero no hay forma de encontrar fácilmente esa información):
Según las previsiones del ministro Rubalcaba y de grupos ambientalistas como WWF o Greenpeace, después de la húmeda primavera, cargados de combustibles y con tiempo tan adverso, nuestros montes deberían parecerse a un infierno.
El MARM acaba de publicar los datos provisionales de fuegos de esa semana. ¡ SORPRESA ! ¡ CASI NO HA HABIDO FUEGOS !
He preparado un par de gráficos, comparando la media semanal del número de fuegos y de la superficie quemada desde hace 15 años. En cada uno la media incluye todo el año, tanto las temporadas de riesgo alto como las épocas de temporales de lluvia con riesgo cero. Lo he comparado con la media semanal de junio (hasta el 4 de julio) y los datos de la semana del 5 al 11 de julio. Las cifras de este comienzo de verano son bajísimas:
 
No hay que olvidar que los datos son provisionales.
La superficie arbolda quemada esa semana fue de solo 40 hectáreas. Dudo que nunca en la historia reciente una semana veraniega sin una gota de lluvia (excepto alguna tormenta local) tenga un balance tan positivo.
¿Qué opináis? ¿Efectos de la semifinal y la final del campeonato de fútbol?
A mi parecer eso ha podido influir bastante. Pero hay vasrias coss que pueden hacer pensar en que hay algo más:
- la semana siguiente (aún sin datos) parece haber sido tan buena. A los periodistas encargados de este asunto se les están anquilosando los músculos…
- según los datos de EFFIS, que hace primeras evaluaciones por satélite de los incendios de cierto tamaño, en España en lo que llevamos de verano solamente ha habido dos incendios de alguna importancia, uno en Alicante el día 8 de julio (91 hectáreas quemadas, ninguna arbolada) y el segundo en Jaén (Santa Elena), el pasado 15, con 71 hectáreas ardidas, de las que solamente 2 eran de pinar).
- en otros países los efectos han sido diversos. Como en el nuestro en Portugal y Francia las cosas van tranquilas. En Grecia ha habido un solo incendio importante, pero lo ha sido bastante grande (1.150 ha), pero al parecer no ha ardido bosque sino campos de cultivo y matorrales (mitad por mitad). En Italia en cambio hay bastantes fuegos, una veintena de más de 50 hectáreas, pero concentrados en Sicilia (Agrigento, Caltanissetta…), y todos ellos en un par de días… después de acabado el mundial.
- en España hay una tendencia de fondo muy clara hacia la disminución de incendios y de superficie quemada. En mi opinión el cambio en la actitud gente se está notando mucho.
- el efecto de previsión de los índices de incendio es bastante malo. Son útiles para tomar medidas preventivas, pero no parece haber una buena correlación, como lo indicaban algunos estudios portugueses (ver aquí y aquí mis comentarios del año pasado).
La razón de todo ello es muy clara. Como se dice siempre la mayoría de los incendios tienen causas humanas. La principal razón de que haya fuegos y de que adquieran grandes proporciones depende más de la actitud de la gente que de las condiciones climáticas.
Es algo parecido a lo que ocurre con los accidentes de circulación. Si todas las demás condiciones son constantes, a más velocidad hay más accidentes y más graves. Lo mismo ocurre con el número de vehículos en las carreteras. Cuanto más, más probable es que haya accidentes. ¿Cómo se explica que hayan caído tanto los accidentes y los fallecidos cuando cada vez hay más coches? ¿Porqué esa bajada es tan significativa si la comparamos con la situación de hace 20 o 30 años cuando la velocidad media en las carreteras españolas era mucho menor? Muy sencillo: las demás condiciones no han permanecido invariables.
Lo mismo está ocurriendo con los incendios forestales, aunque en la gestión del monte no hay ni de lejos medidas equivalentes de mejora como las ha habido en las infraestructuras viarias. La gente trata con el fuego en el campo de manera diferente. Aunque haga más calor, sequía y viento es perfectamente posible que los incndios disminuyan drásticamente. De hecho lo están haciendo. Habrá tiempo este verano de volver sobre este tema…
NOTA: al final de este post hay una actualización
Quería iniciar mi serie veraniega de comentarios sobre incendios forestales. El año pasado, incluso este invierno, he aprovechado las estadísticas que elabora el MARM (Ministerio de medio ambiente, entre otros medios). Pero este año algo no funciona. ¿Se habrán quemado los ordenadores de los ministerios, consejerías y departamentos? ¿Será una consecuencia imprevista del recorte del 5% de los sueldos de los funcionarios?
La web del MARM informa que elabora unos avances informativos “con una periodicidad semanal durante la campaña de incendios de verano (junio a septiembre) y mensual durante el resto del año”. Al menos así lo ha sido hasta el pasado mayo. Además, hay que reconocerlo, con una cierta eficiencia. El año pasado los informes semanales veraniegos se publicaron con un retardo de solamente 4,8 días. Es decir, que el informe abarcaba de lunes a domingo y se colgaba en la web el jueves o viernes de la siguiente semana.
Este año los informes mensuales de la temporada baja han salido con un retardo un poquito mayor, de 7,4 días. Pero el último fue el del 31 de mayo. El de junio todavía no ha salido (hoy es 14 de julio). Ni tampoco ninguno de los semanales prometidos. Ni ninguna explicación del retraso.
No puede decirse que estas semanas hayan sido agobiantes para los servicios, pues ha habido muy pocos incendios. Quizás alguna región se haya retrasado en el envío de sus datos (son las regiones quienes tienen que remitirlos al ministerio), pero entonces los ciudadanos deberíamos saber quienes son los que no hacen los deberes.
O tal vez haya otras causas. ¿Quizás ha variado la política informativa? Me resulta sorprendente comprobar que algo parecido está pasando en Portugal. En el país vecino el ritmo de los informes es quincenal. El año pasado fueron más eficientes que los colegas españoles, pues el retardo en publicarlos era de solo 3,9 días (aunque a veces los revisaban y corregían un poco más tarde).
Este año habían empezado igual. El informe de fin de mayo se publicó… ¡ con dos días de retardo solamente ! En cambio el del 15 de junio, ¡ con27 días ! El correspondiente al 30 de junio lleva ya 14 días de retardo.
Si no ha habido problemas técnicos, ni cambios de política informativa, puede que esté sucediendo algo parecido a lo del año pasado, cuando se produjo el funesto incendio del Ports. Desde el comienzo de la campaña y hasta ese incendio (37 días) el Gobierno solamente produjo una sola nota de prensa. En los 36 días siguientes hubo ¡¡¡ 130 notas de prensa sobre este tema !!! Pero al menos los responsables de las estadísticas siguieron haciendo su trabajo metódico y regular.
Si pienso que puede estar ocurriendo algo semejante es precisamente porque está siendo un inicio de campaña extraordinariamente tranquilo. Pero este es tema para otro post vecino.
ACTUALIZACION DEL 16 DE JULIO.
Al parecer tenemos buenas noticias. El MARM sigue funcionando en verano. Ayer colgó el habitual avance informativo hasta el 4 de julio. Su fecha de elaboración es del día 9, es decir con el retardo normal y lógico. Pero durante una semana alguien debió olvidar que esa información nos interesa también a los ciudadanos y no se colgó en la web. El comentario sobre la marcha de los incendios forestales en España en este otro POST.
Tenía preparado un segundo artículo sobre el misterio de la resurrección forestal que parecía darse en las parcelas de seguimiento de la salud de los bosques. Me extrañaba que en los recuentos de las parcelas hubiera cada vez menos árboles muertos y desaparecidos.
 datos españoles de la red europea de seguimiento de daños
No podía entender cómo se reducía el número de árboles muertos mientras que se mantenía el total de árboles medidos. La primera idea que se me vino a la cabeza es de que podían resucitar, de donde viene el título de este post.
Pero un comentario al anterior post pareció aclararlo todo. Cuando un árbol muere al siguiente año se sustituye por otro próximo, siguiendo un protocolo predeterminado. Así que la cifra de muertos se corresponde con los que acaban su ciclo vital en el año anterior al recuento de las parcelas. La siguiente visita a las parcelas se consideran ya excluidos. No hay resurrección arbórea.
Lo cual me lleva a dos reflexiones:
1. Entre el 2000 y el 2008 la tasa anual de mortandad ha ido reduciéndose de forma clara. Ha caido a la mitad. Pero no hay que cantar salmos. Las tendencias a más largo plazo parecen más oscilantes, probablemente en relación con fenómenos climáticos como sequías. En cualquier caso las cosas no van a peor y peor como se suele decir tan a menudo:
2. Hay una segunda cosa que me sorprende. Cada vez que un árbol desaparece se incluye otro próximo en la evaluación. Eso explica el misterio del anterior post.
Pero no siempre una conífera es sustituida por una conífera y una frondosa por otra frondosa. En el periodo entre 2000 y 2008 de media desaparecen anualmente casi 300 árboles. Son sustituidos por otros tantos, pero unos 15 de ellos son de un grupo diferente.
Claro que solamente una conífera puede ser sustituido por una frondosa, o al contrario, únicamente si se trata de bosques mixtos. En un pinar puro todos los pinos desaparecidos serán sustituidos por otros pinos.
Ahora os invito a mirar el siguiente mapa:

No he conseguido encontrar cual es el porcentaje de parcelas de bosque mixto de la red de seguimiento. En el mapa no cuento más allá de 17, de un total de 620. Esto hace un porcentaje de solo 2,7%.
Si lo comparamos con el 5% de árboles que cambian de grupo…
¿es que mueren más árboles en las parcelas de bosque mixto?
¿tal vez hay más probabilidad de que cambien de grupo?
¿es esto quizás una muestra de dinámica de sustitución, en la que los pies más enfermos o viejos son de un grupo y los que le rodean son preferentemente de otro?
Me imagino que esta red de aprcelas, aunque mucho menos densa que la de los inventarios forestales nacionales, puede explotarse para conocer mejor las dinámicas, ya que se mide anualmente.
nota de actualización: el misterio se ha aclarado con el primer comentario llegado. Os sugiero que lo leáis pues aclara las cosas. Bueno, a mí me quedan algunos “misterillos” más por aclarar, pero eso lo cuento en el debate:
Durante un tiempo era discutido entre los científicos si a cortas escalas unas especies podían convertirse en otras. Algún día volveré con historias de esas relacionadas con Lysenko, Michurin y la biología en la antigua Unión Soviética. Hoy toca comentar un fenómeno más próximo, que posiblemente tenga que ver con erratas del redondeo burocrático…
Se trata de los datos proporcionados por el “Servicio de Protección de los Montes contra Agentes Nocivos” (vaya nombrecito), del ministerio español de los tres medios (MARM). Se trata de las informaciones que se recogen anualmente de un conjunto de parcelas en las que se evalúan los daños visibles en el arbolado.
 El "pinorroble" de Canicosa de la Sierra
En el informe correspondiente a 2008 hay algunas cosas curiosas que me han llamado la atención.
Nos dicen que desde 2000 el número de parcelas que se miden en España es la misma, exactamente 620. El número de árboles que se evalúan también ha sido el mismo, 14.880. A diferencia de las parcelas, que son construcciones dependientes de la voluntad humana, el número de árboles debería variar con el tiempo, pues unos mueren y otros nacen (o mejor dicho engrosan hasta llegar al diámetro mínimo medible según los protocolos de recogida de datos de las parcelas). Pero dejo el tema de la mortandad para un segundo post. Hoy me centro en la curiosidad de las especies.
Decía que el número de parcelas y árboles ha permanecido constante estos 9 años. Pero cada año ha variado el número de coníferas y frondosas. He preparado un gráfico en el que se ve las variaciones año a año:
Lo que indican estas líneas es lo siguiente: en el año 2001 se evaluaron 23 frondosas más que en 2000, y el 2002 10 menos que en 2001… Lo curioso es que en 2001 se estudiaron 23 coníferas menos que en 2000 y al año siguiente 10 más…. Así año tras año hay cambios (solamente en 2005 y 2005 coincidieron las cifras), pero la suma total siempre resulta la misma, los 14.880 árboles que decía más arriba.
¿No parece excesiva casualidad?
Puede haber varias explicaciones. Una extremadamente improbable, la de que cada año desaparezcan cierto número de árboles que son compensados exactamente por el mismo número pero de otro tipo. Un año puede pasar… ¡pero ocho años!
Entonces debe ser que cierto número de árboles deben tener una capacidad impresionante de transmutación: un año son, por ejemplo, pinos y al siguiente robles. Eso lo explicaría todo.
No penséis que es una locura. Hay un ejemplar de esos muy conocido, el famoso pinorroble de Canicosa de la Sierra… De este blog he tomado la foto del inicio y podéis encontrar más fotos
Bueno, bromas aparte. Es evidentemente una errata. No sé si se trata de un error en la toma de datos (por ejemplo poner la cruz en la casilla equivocada por descuido) o en la elaboración… De media estos errores alcanzan al 0,18% de los árboles, es decir que se trata de descuidos no demasiado grandes.
Está bien conservar las erratas en los documentos originales. Sirve, o debería servir, para tomar medidas de corrección para años futuros y reducir al mínimo los errores. Pero sería bueno que la base de datos de los árboles tenga un error, en cuanto a la definición de las especies, igual a cero (o casi casi). Sería muy fácil hacerlo modificando el protocolo de toma y manejo de datos, para que salte una alarma cada vez que se intenta anotar un cambio de especie para los árboles evaluados, exigiéndose una confirmación.
Hay otra cosa que chirría en estas cifras. ¿cual es la probabilidad de que a lo largo de 9 años en 620 parcelas no aparezca ningún árbol nuevo? Según mi experiencia es algo muy raro. ¿Se eliminan los nuevos árboles del cálculo de las estadísticas? No parece muy recomendable, al menos para los datos globales, porque esos “nuevos” árboles representan a las generaciones más jóvenes. Si no contamos con ellos para la evaluación será lógico que el estado de salud de los bosques vaya empeorando lentamente, porque cada vez estaríamos analizando a una población cada vez más vieja….
En un próximo post sobre este estudio:
misterios de la estadística forestal II: Arboles muertos que gozan de buena salud
nota: a pesar de la ironía de este post hay que reconocer el esfuerzo del servicio antinocivos por presentar los datos. En la web del ICP Forest (International Co-operative Programme on Assessment and Monitoring of Air Pollution Effects on Forests) hay muy pocos países que editan informes nacionales (solamente Austria, Bulgaria, Finlandia y Alemania, además de España). Los más actualizados son los alemanes (que ya han publicado el de 2009), después van los informes españoles (2005 a 2008).
Hace unas semanas saltó una noticia que, a pesar de llevar un titular propio de novela de Agata Christie, apenas tuvo repercusión:

El Norte de Castilla informaba que los concejales de Izquierda Unida de Palencia denunciaron que alguien se llevaba las leñas de roble que el Ayuntamiento había concedido a algunos vecinos. Las leñas eran las procedentes de las limpias que se efectuaban en el monte el Viejo, realizadas con subvenciones [...] Leer más…
Sí habéis leído bien, el siglo VIII. No me he olvidado mil años. No es que en el XVIII fueran habituales las repoblaciones, pero haberlas habíalas. Pero ¿a quién se le ocurriría plantar un bosque hace más de 1.200 años, en una época llena de inseguridad y guerras?
 Cerca de este puente en Sahagún (León) es donde se hizo esta repoblación forestal
Los datos técnicos de la repoblación son los siguientes:
especie: Fraxinus excelsior y otras especies minoritarias no determinadas
condiciones del lugar: [...] Leer más…
Hoy ha corrido por la prensa española una noticia, que con pequeñas variantes viene a decir:
- el mundo pierde anualmente 16 millones de hectáreas de bosque al año
- afortunadamente los europeos, especialmente los españoles, somos los paladines en frenar la deforestación
Véase por ejemplo los titulares de Público o de Diario de Noticias de Navarra:
[...] Leer más…
Abril suele ser un mes tranquilo para los incendios forestales. Casi todo reverdece y las lluvias suelen hacer acto de presencia. Las quemas típicas suelen haber finalizado…
Pero no siempre pasa así. Creo que este año hay que tener la guardia alta, propia de la temporada invernal de incendios, [...] Leer más…
Quisiera recomendar la lectura de este libro, Nature-Based Forestry in Central Europe, poco conocido en nuestro país. Fue publicado hace un par de años en Eslovenia, el lugar donde se fundó el movimiento ProSilva Europa hace ahora 20 años. Su editor es el profesor Jurij Diaci, de la universidad de Ljubljana.
 hacer click para descargar el libro
Esta es la autopresentación del libro:
La gestión forestal basada en la naturaleza se inició en Europa Central como una respuesta a la sobreexplotación de los frágiles paisajes de montaña. A pesar del [...] Leer más…
Me preguntan en un comentario cual es mi opinión sobre el hecho de que se haya producido un gran incendio como el de Sos en un lugar y época poco habituales. Aragón, a diferencia del norte peninsular, no parece destacar por fuegos de invierno-primavera.
Es verdad que en el Cantábrico, Galicia y norte de Portugal los incendios son habituales en esta época…. salvo que sean unos meses muy húmedos. Como hay presión humana que impulsa el fuego, supongo que cuando se dan esas circuntancias meteorológicas, se puede llegan a “acumular” el trabajo de quienes siguen considerando necesario usar el fuego para limpiar pastos… así que hay que tener especial cuidado después. [...] Leer más…
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