rfAR12, Golosinas de madera

La selva tropical es un caso típico de extracción de numerosos productos que con el tiempo acaban siendo producidos fuera del bosque, en cultivos.

Ha pasado por ejemplo con la hierba mate, que es el principal ingreso agrícola de la provincia de Misiones en Argentina. Esta hierba, que se toma en infusión con la tradicional bombilla se elabora a partir del follaje de un arbolillo, el Ilex paraguayensis. Antiguamente se extraía exclusivamente de los árboles que se hallaban y cuidaban en la selva. Así era, y tan importe desde el punto de vista de la producción, que el departamento administrativo que se ocupaba de la gestión forestal se denominaba a principios del siglo XX “Oficina de Bosques y Yerbales”.

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Pero con el tiempo esta planta se fue domesticando hasta pasar a ser un cultivo agrícola más, que ocupa casi 200.000 hectáreas, el 10% de este territorio, en competencia con el bosque.

Pero un bosque, sobre todo una selva tropical, ofrece tantas posibilidades que de vez en cuando aparecen nuevos y curiosos productos.

No es habitual comer madera. Parece poco [...]

rfAR10, El más humano de los árboles

He visto por primera vez en mi vida araucarias salvajes. Y no un pequeño grupito de esos árboles de extraño aspecto, no. He atravesado más de 100 km. por pistas a lo largo del territorio de las araucarias, me he detenido decenas de veces para fotografiarlos, tocarlas… No puedo decir que para introducirme en sus bosques, porque en realidad se trata de formas muy adehesadas, con escasísimos bosquetes densos. Pero al final me he hecho una idea sobre este extraño árbol, al que los mapuches (o araucanos según les nombraban los conquistadores españoles) denominaban “pehuén”.

Creo que es el más humano de los árboles.

No solamente porque “ha escogido” para vivir algunos de los parajes más bellos, al igual que hacemos nosotros cuando podemos.

[caption id="attachment_449" align="aligncenter" width="442" caption="Araucarias creciendo sobre las cenizas vomitadas por el volcán Lalín (al fondo, con 3.776 metros)"]Araucarias creciendo sobre las cenizas vomitadas por el volcán Lalín (al fondo, con 3.776 metros)[/caption]

Además tiene un comportamiento en la reproducción y cuidado de las jóvenes plantas que en apariencia se parece más a la de los humanos que a la de los restantes [...]

rfAR09, Marcando nothofagus

Por amabilidad de los colegas argentinos he tenido la oportunidad de participar en un señalamiento en un bosque de nothofagus, lo que me ha permitido comprender algunas cosas y embrollar en mi mente muchas más.

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El nothofagus es la familia reinante de los bosques andinos. Hay 35 especies diferentes, que solamente crecen por estos lares meridionales, diez de ellas en el cono sur americano. Alguien les encontró muchos parecidos con el haya (fagus) y le puso este extraño nombre científico, que quiere decir “falsas hayas”.

La verdad es que las hojas y el tronco de muchas de estas especies tienen un claro parecido con las hayas nórdicas. Los botánicos se fijaron más en la forma de sus frutos, que recuerda vagamente a los del haya, por lo que se ha llegado a pensar en un lejano antepasado común, a pesar que ahora crecen en las antípodas.

A los forestales dedicados a la gestión nos suele preocupar más el comportamiento actual de las especies que su curriculum geológico. Si de nosotros hubiera dependido seguramente le habríamos llamado antes [...]

rfAR07, El "tres en uno" del bosque andino

Ya he repetido varias veces la, para mí sorprendente e inexplicable, escasa variedad de árboles en los bosques patagónicos argentinos. Entre poco más de una docena de especies se encargan de ocupar más de 3 millones de hectáreas, que se extienden desde el paralelo 37 al 55 (en nuestra Europa sería el equivalente del tramo entre el sur de España y Escocia), sobre un amplio rango de altitudes, en montañas de climas variados, con rocas diferentes, lagos…, diferencias de precipitaciones en pocos kilómetros de 200 a 4000 litros…

Habiendo tan pocos que repartirse estas variadas estaciones a alguno le habría tenido que tocar el papel de servir un poco para todo. Y le tocó al ciprés de la cordillera.

Este es una de las tres únicas coníferas indígenas de estos bosques (en los que tan extraordinariamente crecen las coníferas importadas de otras tierras). Las tres pertenecen a familias bastante raras en el mundo. La fitzroya o alerce es una podocarpácea y familia de las araucarias se lo monta sola, sin parecido alguno con las habituales. Aunque el cipres de la cordillera es una cupressacea, es de un genero bastante raro: se denomina Austrocedrus chilensis.

Aunque según las estadísticas no ocupa en forma pura más que unas 60 mil de los más de tres millones de hectáreas arboladas de los Andes argentinos, menos del 2% del total, y unas 150.000 en total, realmente se puede encontrar su silueta un poco por todas partes.

[caption id="attachment_412" align="aligncenter" width="442" caption="cipreses en zonas quemadas y requemadas"]cipreses en zonas quemadas y requemadas[/caption]

La primera vez que me encontré con el [...]

rfAR04, ¿Alerce o cedro? Pues ni lo uno ni lo otro, sino…

En Chile y Argentina se llama alerce a un árbol que no se parece en nada al alerce europeo. Se trata de la Fitzroya cupressoides, de la familia de la podocarpáceas.

Fueron sin embargo los europeos quienes le dieron ese nombre. Ninguno de aquellos aventureros de pasados siglos tenía evidentemente formación forestal, no solamente porque la profesión forestal es poco atractiva para las mentes más inquietas, sino también porque esa profesión no existía en la época.

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