No han solido ser los forestales muy exitosos a la hora de crear nuevos refranes. Tal vez el título de este post, sin los interrogantes que he añadido, podría ser un candidato.
Es opinión generalizada entre los forestales que una primavera lluviosa suele tener como consecuencia indeseada un mayor riesgo de incendios, sobre todo de grandes incendios. La razón es que la vegetación que se ha desarrollado más esplendorosamente por el agua se acabará secando en verano y habrá mucho más combustible para alimentar los fuegos.
Creo que nadie lo ha estudiado. Si alguien conoce alguna publicación sobre el tema le ruego que nos lo diga. Se trata simplemente de un razonamiento lógico, no comprobado sistemáticamente. Es decir, el material con el que suelen crear los mitos y las mediaverdades.
Quizás sea cierto. Pero sería bueno comprobarlo.
Este año hemos tenido una buena ocasión. La primavera fue [...]
A principios de septiembre escribí un largo artículo sobre los incendios forestales de Bolivia. En aquellas fechas la situación parecía, y era, alarmante. El gran número de fuegos habían llamado la atención de la prensa internacional, a veces con los clásicos enlaces con “la creciente deforestación amazónica” y “el cambio climático que nos acecha”.
Han pasado dos meses. El periodo de máximo riesgo de fuegos ha pasado (en noviembre y diciembre suelen suceder solo el 8% de los fuegos anuales). Ya es hora de hacer un balance.
En el continente sudamericano tenemos el problema [...]
A comienzos del verano 2010 el ministro de interior español, Rubalcaba, al presentar las medidas tomadas contra los incendios veraniegos, alertaba de que la campaña podía ser difícil: el riesgo iba a ser mayor, entre otras cosas porque “la pasada primavera ha sido muy lluviosa, lo que ha favorecido que crezca la vegetación”. (cita)
Este es un fenómeno que se da por sabido. Con más lluvias más crece la vegetación herbácea que luego se seca en el estío. Hay entonces más combustible de alto riesgo. Hasta ahí todo normal. Pero a fines de octubre la ministra Espinosa, en una de sus últimas acciones antes de dejar el gabinete, presentó al gobierno un informe sobre la campaña.
Este informe no ha sido publicado ni colgado en internet, lo que no es muy buena costumbre, que digamos, con los documentos preparados con dineros públicos para dar cuenta de la acción pública. Solamente ha llegado hasta ahora la nota de prensa que lo anuncia (aquí el resumen de la Moncloa).
En esa nota hay una frase sorprendente: “De acuerdo con los datos del informe, y con unas condiciones climatológicas húmedas, al final de la primavera, el número de siniestros ha sido un 30 por ciento inferior a la [...]
Decía la semana pasada que, aun a falta de algunas semanas, parece que este año va a se el año de menor superficie quemada en mucho tiempo. Hay que remontarse a los años sesenta, cuando no se contabilizaban todos los fuegos, sino solamente los importantes y las mediciones eran imprecisas, para encontrar cifras tan bajas.
Llevamos, según los cálculos provisionales del ministerio, por las 44.000 hectáreas. En 2008, que fue un año excepcionalmente benigno, por estas fechas se habían quemado 47.000. Aunque aumenten algo los números de aquí a fin de año, hay que remontarse hasta 1971 y 1964 para encontrar cifras mejores (35.000 y 38.000). Esperemos un poco antes de dar por definitiva la noticia, pero espero [...]
… y, si no hay sorpresas de última hora, el balance va a ser el mejor en XX años.
Hasta ahora solamente han ardido unas 44.000 hectáreas forestales, de las que menos de una cuarta parte estaban arboladas.
Estos son los gráficos ya habituales en este blog correspondientes al avance informativo del ministerio hasta el 12 de septiembre. (de nuevo la web del ministerio no lo ha colgado bien; en tanto lo corrige lo puedes descargar aquí):
El balance hasta esta fecha, de superficies ardidas:

No solamente va a ser un año bueno. Ya llevamos cuatro seguidos por debajo de la [...]