Potocnik es el comisario europeo de Medio Ambiente. Acaba de hacer unas declaraciones en las que alertó de la necesidad de proteger los bosques de la amenaza del cambio climático y frenar la “cada vez más preocupante” pérdida de biodiversidad.
Las comillas son de la crónica de Europapress de la que he tomado la información. En la misma se lee el siguiente párrafo:
Aunque no presentó datos concretos, el comisario dijo que “es evidente” que el cambio climático afecta a los bosques de la Unión Europea, aunque la situación está “mejor” que en “otras partes del mundo, como por ejemplo los países en desarrollo”. En los países del sur de Europa “ya se está reduciendo la superficie forestal” y se ha registrado un “aumento” de los incendios, añadió.
Cuando las cosas son obvias no hacen falta datos. ¿Es obvio que en el mediterráneo los bosques retroceden y aumentan los incendios? Debe serlo porque se repite una y otra vez. Hasta un serio comisario considera que no es necesario dar cifras, sino solamente titulares, para alertar a los ciudadanos.
A mí me ponen alerta este tipo de actitudes. Mucha gente cree que en el mediterráneo hay pocos bosques y deben estar pasándolo mal con las sequías y el calor. Si los bosques de los países en desarrollo no van bien, la parte menos desarrollada de Europoa debe tener problemas semejantes, al parecer.
Potocnik es esloveno, y en su país también hay un poco de bosque mediterráneo, pero es una tierra relativamente húmeda. Seguro que piensa que en el “sur profundo” las cosas no deben ir bien para los bosques.
Eslovenia tiene bosques magníficos y cuenta con una altísima proporción de superficie arbolada, un 62,8%. Solamente Suecia y Finlandia le superan. En el conjunto de la Europa oriental, tierra donde se han conservado en general muy bien los bosques, cubren un 32,8%. No está nada mal si tenemos en cuenta que en Europa central, sin contar Escandinavia ni el mediterráneo, no tienen más que un 21,5%.
¿Dónde quedan los bosques del sur, en donde parece que los bosques “ya” están en retroceso? Los cinco países de la zona (Portugal, España, Francia, Italia, y Grecia) tienen un 32,6% de superficie arbolada. Y no he hecho trampas, si no hubieramos incluido a Francia, o si pudiéramos meter solamente los datos del área mediterránea, la proporción aún sería mayor.
Entonces debe ser que hay muchos, pero “ya” están retrocediendo.
La oficina estadística europea no se suele lucir con los datos sobre superficies forestales. El último informe publicado (Forestry statistics, 2007) recoge las cifras de la FAO. En los cinco países del sur los bosques crecen a una media de 513.000 hectáreas anuales. ¡Una barbaridad! Cada cuatro años, y solamente en esos cinco países, los bosques nuevos ocupan una superficie equivalente a… Eslovenia.
¿Entonces? ¿Porqué no aportar datos? Posiblemente porque contradicen las declaraciones y destruyen la imagen de extremo riesgo natural.
Para quien los quiera con detalle he preparado un cuadro con las informaciones procedentes de la FAO (informe bosques 2009):
Al final de la crónica de las declaraciones se puede leer que “los bosques de la UE han crecido sin cesar durante más de 60 años”. Potocnik debe pensar que eso ya no es válido para los países del sur. Pero las cifras nos indican que entre 1990 y 2005 fue precisamente en esos países en donde se ha expandido el bosque europeo. Solamente tienen un tercio de la superficie pero han acumulado el 72% del crecimiento (más o menos porque en la lista hay algunos países que aún no forman parte de la UE).
Queda un segundo elemento que indica que “ya” el cambio climatico está empezando a hacer estragos: los incendios están aumentando. ¿Sí? Pues las cosas no parecen nada claras.
La Comisión Europea, la misma en la que trabaja Potocnik, , en concreto el Directorio General de Medio Ambiente, puso en marcha hace unos años un sistema de seguimiento de los fuegos forestales, EFFIS (European Forest Fire Information System). Su objetivo es proporcionar a la Comisión y el Parlamento informaciones fiables sobre este tema.
El último informe anual publicado por esta institución nos da (en la página 79) las cifras de los incendios en estos cinco países del sur, desde 1980 a 2008, el periodo del “cambio climático” que según dicen se nota “ya” en los fuegos.
La suma de la superficie quemada anualmente ha descendido de una media de 557 mil hectáreas en los ochenta, a 449 mil en los noventa y a “solamente” 442 mil en la primera década del XXI. Esta es incompleta, porque faltan los datos de 2009, que ha sido un buen año y aún bajará esa media un poquito.
¿De donde ha sacado las informaciones este importante funcionario? En dicho informe el único parámetro que parecía estar mejor en los ochenta que ahora es en el de número de fuegos (35.000 en los 89, 59.000 en los 90 y 57.000 recientemente). Pero no deja de ser una trampa estadística. Hasta 1989 quedaban en España y Portugal fuera de la estadística los conatos de incendios, que apenas afectaban a superficie. Por eso las cifras son tan bajas en aquellos años, porque parte de los incendios no se contaban.
Vistas las cifras oficiales, ¿sigue siendo tan “evidente” que el cambio climático está reduciendo bosques meridionales y provocando más incendios?
Estamos aviados si para alarmar a la gente tenemos que basarnos en alguna insuficiencia de las estadísticas de hace treinta años. ¿Porqué no querer reconocer la realidad? ¿Tal vez porque no es tan mala como se suele vender y el “vendedor” quedará desacreditado? Pero esto no deja de ser otra burbuja informativa y el descrédito estallará con ella.
Estas declaraciones del comisario venían a cuento de que la Comisión Europea ha abierto una consulta pública sobre este tema. Ha preparado un documento (“Preparing forests for climate change”) que se puede consultar aquí. Solamente lo he ojeado, pero creo que volveré sobre el tema…

