Entre las novedades de este año se encuentra el alquiler de árboles de Navidad. La idea, como tantas otras, nos viene de California. No me cabe duda de que pronto llegará por aquí también.
Ya existía en España un servicio, generalmente para empresas e instituciones, de alquiler de árboles montados y adornados, que suelen se muy costosos. Pero en realidad no se trata tanto de alquilar el árbol, que al final la empresa lo descarta y tira, sino los adornos, pagando además su instalación. Por eso su precio es muy alto, del orden de 350 euros un arbol de 185 cm.
En algunas ciudades americanas se ofrece un servicio a las familias. Se alquila un árbol vivo, que tras las fiestas la empresa se encarga de retirar y, si es posible, mantenerlo hasta el año siguiente. Es una buena solución para quien no tiene espacio, ganas o habilidad para cuidar un árbol varios años y se evita el problema que tienen estas “plantas-mascota” de que crecen demasiado.
He encontrado referencia a estos alquileres en un par de zonas:
La primera es de una empresa “Rent A Living Christmas Tree LLC” que se ha especializado en ello en la zona de Monterrey y Santa Clara, en la costa central de California.
Los precios son muy buenos para el consumidor: aunque puede variar con la especie, alquilar un árbol de 1,85 metros (6 pies) cuesta entre 65 y 85 dólares (de 45 a 60 euros). A eso hay que añadir una fianza de 25 dólares (unos 18 euros). Esta última cantidad es la que hay que abonar en el caso de que el árbol sufra daños.
Supongo que hay una posible mejora de la productividad si es posible volver a alquilar un cierto número de esos árboles. Para ello los gastos de recogida y mantenimiento de un año deben ser inferiores al coste de producir nuevos árboles, que necesita tres o cuatro años. Claro que esto resulta más interesante para los árboles pequeños y medianos que para los mayores, que seguramente acabarán siendo jubilados y destinados al reciclado.
Otra empresa que ofrece este servicio en la zona de Los Angeles es The Living Christmas Co. En su web resaltan un elemento sentimental de esta oferta: el fuerte contraste entre la felicidad navideña y la tristeza de ver después los árboles desechados por las calles. Esto debe formar parte de la cuesta emocional de enero.
El promotor cuenta que le surgió la idea de crear la empresa porque le “parecía mal que un árbol que simboliza la esperanza, la alegría y la nueva vida pueda ser abandonado tan fácilmente”.
Creo que este plantemaiento es mucho más real y lógico que el tan extendido de crear mala conciencia y renunciar a pequeños placeres o el de quedarse únicamente con las formas y colores, recreados en plástico y cartón.
Los precios de esta empresa son bastante más altos. Incluyendo los servicios de entrega y recogida a domicilio ascienden a unos 80-95 euros para un árbol de ese tamaño de 1,80. Aquí tienes un video de presentación.
Tienen previsto un programa de colocación de sus árboles jubilados del servicio de alquiler. Han previsto donarlos para proyectos de reforestación urbana o del paisaje que no tengan ánimo de lucro.
En ambos casos no parece tratase de nuevas líneas de comercialización de grandes viveros, sino de iniciativas de pequeños empresarias que buscan un nicho especial y novedoso. Les deseo mucha suerte.
Espero que el próximo año alguien se anime a lanzar iniciativas empresariales semejantes en nuestro país y que estas informaicones le ayuden.


